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AGENDA REGIONAL SOBRE ÁREAS PROTEGIDAS Y CAMBIO CLIMÁTICO

Los participantes en el Simposio Internacional sobre Cambio Climático y las Áreas Protegidas de América Latina, realizado del 8 al 12 de noviembre del 2010 en Lima, Perú, consideran que las áreas protegidas constituyen instrumentos claves y se enmarcan dentro de las Soluciones Naturales1 para enfrentar los efectos de cambio climático. Las áreas protegidas son instrumentos eficientes y costo/efectivas en las estrategias de mitigación y adaptación en nuestra región. Consideran también que el cambio climático presenta retos pero también abre oportunidades en América Latina.

La Agenda Regional sobre Áreas Protegidas de América Latina y Cambio Climático responde a los retos que enfrentan las áreas protegidas debido a la vulnerabilidad y los potenciales impactos generados por el Cambio Climático y toma en consideración las necesidades de las autoridades y jefes de Áreas Protegidas en la región. En su elaboración, la Agenda Regional se ha nutrido de los aportes y riqueza de experiencias existentes en la región y de las recomendaciones y conclusiones de (1) la reunión sobre Áreas Protegidas y Cambio Climático, celebrada en Granada, España del 16 al 19 de Noviembre del 2009, (2) la Cumbre sobre Cambio Climático en Copenhague en 2009, (3) la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, en Bolivia del 19 al 22 de Abril 2010 y (4) la COP10 del Convenio de Diversidad Biológica en Nagoya, Japón, del 18 al 29 de octubre del 2010 y (4) el Simposio Internacional sobre Cambio Climático y las Áreas Protegidas de América Latina, realizado del 8 al 12 de noviembre del 2010 en Lima, Perú.

Teniendo en consideración todos estos antecedentes y especialmente los potenciales impactos del cambio climático, los participantes del Simposio Internacional reconocen las siguientes prioridades y propuestas de trabajo a impulsar en las áreas protegidas de la región:

I. SOBRE POLÍTICAS Y GOBERNANZA

  1. Lograr para el año 2020, que al menos el 17% del territorio y aguas continentales y el 10% de las áreas marino-costeras, especialmente las de particular importancia para la biodiversidad y servicios ecosistémicos, formen parte de las áreas protegidas de la Región. .
  2. Fortalecer la gestión de las áreas protegidas, mejorando la cobertura y representatividad, la eficacia de la gestión y la conectividad, creando corredores y redes ecológicas en el ámbito terrestre y marino-costero a través de redes de áreas protegidas. Consolidar el trabajo de REDPARQUES promoviendo la colaboración e intercambio entre los sistemas de áreas protegidas de la región.
  3. Relevar e incorporar el valor y aporte de las áreas protegidas y sus servicios ambientales frente a los impactos del cambio climático en todos los procesos de planificación y en las políticas desarrollo en nuestros países y la región.
  4. Identificar zonas que permitan establecer áreas protegidas regionales y transfronterizas y hacer los arreglos institucionales necesarios para su establecimiento.
  5. Identificar acciones regionales para impulsar la conservación y el manejo integrado de zonas marino-costeras.
  6. Establecer acuerdos con los actores involucrados en áreas protegidas, que permitan desarrollar estrategias compartidas para el manejo del riesgo y prevención de desastres.
  7. Identificar corredores de conectividad entre áreas protegidas de los distintos países a escala más amplia de paisajes o cuencas.
  8. Evaluar el impacto de políticas sectoriales en las áreas protegidas terrestres, acuáticas continentales y marino-costeras.
  9. Incluir la variable cambio climático en el diseño y manejo de áreas protegidas particularmente en relación a la elaboración de estrategias de monitoreo ambiental, investigación, educación ambiental, gestión de riesgo, planes de manejo y conectividad entre áreas protegidas en los sistemas nacionales, regionales y locales de áreas protegidas.

II. SOBRE MITIGACIÓN Y ADAPTACIÓN

  1. Integrar y potenciar el rol de las áreas protegidas y la conectividad de los ecosistemas en las estrategias de adaptación y mitigación del cambio climático a nivel local, sub-nacional, nacional, regional y transfronterizo.
  2. Identificar e incrementar las reservas naturales de carbono y asegurar el almacenamiento continuo del carbono en sumideros terrestres y marinos dentro de las áreas protegidas.
  3. Impulsar planes y actividades que promuevan la valoración de los servicios ambientales que las áreas protegidas proveen e incluir el aporte económico de las Áreas Protegidas en las cuentas nacionales.
  4. Establecer lineamientos para la adaptación regional con estrategias definidas y compromisos mesurables como:
    • i) Identificación y establecimiento de redes de áreas protegidas regionales y transfronterizas.
    • ii) Identificación de acciones regionales para manejo integrado de ecosistemas y paisajes.
    • iii) Establecer acuerdos para desarrollar estrategias para el manejo y gestión del riesgo y desastres.
  5. Ejecutar y priorizar actividades para aumentar la capacidad de mitigación y adaptación de las especies y los ecosistemas frente al cambio climático, incluidas, entre otras:
    • i) Reducción de factores como la contaminación, la sobreexplotación, la extracción ilegal, la pérdida y fragmentación de hábitats y las especies exóticas invasoras.
    • ii) Mejorar la generación, gestión integral y colaborativa de los recursos hídricos, con enfoque ecosistémico y de cuenca.
    • iii) Restaurar ecosistemas y funciones de los ecosistemas frágiles y degradados (manglares, arrecifes coralinos, humedales, bosques, ecosistemas de alta montaña, ecosistemas mediterráneos, entre otros).
    • iv) Establecer acuerdos con las comunidades indígenas, locales y otros actores, que permitan desarrollar estrategias para el manejo del riesgo y prevención de desastres.
    • v) Identificar corredores de conectividad entre áreas protegidas.
    • vi) Promover mecanismos de reducción de las emisiones debidas a la deforestación y degradación de los bosques y pérdida de diversidad biológica en las zonas de amortiguamiento de las áreas protegidas, por el cambio de uso del suelo.
    • vii) Participar en procesos de ordenamiento territorial para gestionar la mitigación de cambios de uso del suelo.

III. SOBRE MONITOREO Y EVALUACIÓN DE LA RESILIENCIA Y VULNERABILIDAD DE LA BIODIVERSIDAD AL CAMBIO CLIMÁTICO

  1. Identificar los factores específicos que contribuyen a mantener o ampliar la resiliencia y la vulnerabilidad de la biodiversidad en las áreas protegidas frente al cambio climático, por ecosistemas y especies.
  2. Identificar la vulnerabilidad social y económica ante el cambio climático en las áreas protegidas e incorporarlas en la formulación e implementación de planes de manejo.
  3. Fortalecer sistemas y redes de monitoreo, supervisión y evaluación tomando en cuenta los trabajos realizados y las propuestas sub-regionales existentes. Involucrar al personal de las áreas protegidas activamente en las actividades de evaluación y monitoreo y articular los sistemas de monitoreo de los institutos de investigación con los planes de monitoreo de las áreas protegidas.
  4. Establecer sistemas de alerta temprana, articulados en redes regionales de uso público y promover una activa participación de la población.

IV. SOBRE INVESTIGACIÓN

  1. Desarrollar una agenda quinquenal priorizada a nivel nacional y regional sobre investigación en Áreas Protegidas y generar modelos y escenarios (v.g. de vulnerabilidad de la biodiversidad ante el cambio climático) a fin de lograr una mejor planificación y gestión.
  2. Establecer sinergias y convenios de cooperación entre instituciones e investigadores de la región y estrechar la interacción entre ciencias y políticas, a fin de asegurar que la investigación pueda influir en la toma de decisiones y en el desarrollo.
  3. Desarrollar herramientas prácticas para la toma de decisiones en áreas protegidas, evaluar vulnerabilidad y definir acciones prioritarias, sobre la base de antecedentes biológicos, sociales, ambientales, climáticos y de suelos; generando escenarios a mediana escala, con amplia participación de las comunidades locales y la comunidad académica.
  4. Temas a considerar:
    • i) Aspectos sociales – capacidad de adaptación (incluye tecnologías tradicionales).
    • ii) Información meteorológica a escala regional/nacional y monitoreo eventos extremos; cambios en el uso de suelo y agua.
    • iii) Sensibilidad, vulnerabilidad, riesgos y resiliencia.
    • iv) Indicadores de CC (Especies centinelas).
    • v) Flora y fauna vulnerable y en peligro de extinción.
    • vi) Especies invasoras y plagas.
    • vii) Especies migratorias.

V. SOBRE LA INFORMACIÓN

  1. Establecer sistemas de gestión de información y bases de datos, confiables, interoperables y de fácil acceso. Incluir información sobre conocimientos tradicionales, proyectos, experiencias exitosas y financiamiento disponible.
  2. Contribuir y compartir información pertinente, oportuna y confiable para la toma de decisiones, a través de distintos formatos, incluidos los electrónicos, respondiendo a las necesidades de información de los usuarios de manera actualizada.
  3. Abordar las incertidumbres, que limitan la capacidad de respuestas sobre los impactos del cambio climático en la diversidad biológica, los ecosistemas y los servicios ecosistémicos.

VI. SOBRE FORTALECIMIENTO DE CAPACIDADES Y EDUCACIÓN

  1. Desarrollar herramientas y capacidades para integrar las áreas protegidas en las estrategias de adaptación y mitigación al cambio climático a nivel local, nacional y regional.Planificar y ejecutar proyectos piloto y de demostración para su replicabilidad.
  2. Capacitar in situ y dar orientación técnica al personal de áreas protegidas sobre monitoreo y evaluación del estado de la diversidad biológica y los ecosistemas, restauración ecológica, manejo de desastres en áreas protegidas, conectividad (terrestre y marina) que permitan la mitigación y adaptación al cambio climático.
  3. Establecer grupos de trabajo regionales sobre las estrategias a impulsar sobre mitigación y adaptación al cambio climático, con la activa participación de la población y las autoridades locales y elaborar materiales de divulgación para comunidades rurales y poblaciones urbanas que dependan de los servicios ambientales que proveen las áreas protegidas.
  4. Impulsar cursos y talleres presenciales y a distancia para los diferentes actores incluyendo el personal de las áreas protegidas.
  5. Promover el intercambio de experiencias en las prácticas de gestión sostenible de los ecosistemas y en la evaluación de la vulnerabilidad y resiliencia al cambio climático de especies y ecosistemas. Impulsar la capacitación en metodologías de cálculo de carbono en áreas protegidas y cómo acceder a los mercados de carbono.

VII. INCLUSIÓN Y PARTICIPACIÓN SOCIAL

  1. En países con culturas milenarias, como es el caso de América Latina y el Caribe, es importante identificar y compartir el conocimiento tradicional sobre los pisos ecológicos y el funcionamiento de ecosistemas y especies, incluyendo los conocimientos respecto a indicadores de la biodiversidad para pronósticos del clima y efectos del cambio climático.
  2. Estudiar el rol de las áreas conservadas por las comunidades indígenas y locales, en el fortalecimiento de la conectividad entre los ecosistemas y su resiliencia en el paisaje marino y terrestre.
  3. Fortalecer y ampliar los procesos participativos y aplicar los principios de buena gobernanza (transparencia, equidad, rendición de cuentas y mecanismos del manejo de conflictos) e involucrar activamente a los todos los actores, en apoyo de las áreas protegidas y de su rol frente al cambio climático, entre otros objetivos estratégicos.
  4. Medir impactos económicos, ecológicos y sociales en las zonas de influencia de las áreas protegidas y contribuir a la adaptación a los cambios que sucederán en las zonas pobladas en donde se practica agricultura familiar de pequeña escala.

VIII. SOBRE RECURSOS FINANCIEROS E INCENTIVOS

  1. Identificar y/o diseñar mecanismos financieros innovativos públicos, privados y publico-privados, que permitan mayor protección y un adecuado manejo de las áreas protegidas, asegurando los servicios ecosistémicos que proveen, en particular la protección de la diversidad bilógica y su contribución a la lucha contra la pobreza; al logro de los objetivos del milenio y a la mitigación y adaptación al cambio climático.
  2. Diseñar y aplicar mecanismos de pago por servicios ambientales de los ecosistemas que integren los valores de la diversidad biológica y su gestión sostenible; y el secuestro y conservación de carbono.
  3. Incluir indicadores de progreso que se ajusten a las normas SMART aplicadas por los mecanismos financieros internacionales (de ser Específicos, Cuantificables, Logrables y Atribuibles, Pertinentes y Realistas, De Duración Determinada, Oportunos y Rastreables).
  4. Aumentar los ingresos propios en áreas protegidas, para financiar la implementación de los planes de mitigación y adaptación, a través, por ejemplo, de programas de Visitas Guiadas de Exhibición de Impactos del Cambio Climático a grupos interesados.
  5. Aplicar incentivos tanto económicos como tributarios, para alentar el aporte y participación de los diversos sectores incluyendo el sector privado - en las actividades relacionadas con el cambio climático y la diversidad biológica.
  6. Asegurar la participación de las comunidades indígenas y locales en los beneficios económicos tangibles, de las iniciativas de reducción de emisiones debidas a la deforestación, la degradación de los bosques, la pérdida de biodiversidad, la conservación y manejo forestal sostenible, de la mejora de las reservas de carbono forestales y otras actividades de manejo sostenible de la tierra, para la mitigación del cambio climático.

Apreciamos y agradecemos

Los esfuerzos realizados por el Servicio Nacional de Áreas Protegidas del Perú, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), REDPARQUES, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN-Sur) y su Comisión Mundial de Áreas Protegidas, así como de todas las organizaciones y personas participantes que contribuyeron al mejor éxito de este evento, para el intercambio de conocimientos y experiencias como también de preocupaciones y expectativas con respecto a nuestras áreas protegidas en su rol frente al cambio climático. Los exhortamos a llevar y difundir sus hallazgos en los países y en las próximas reuniones internacionales sobre cambio climático, para lo cual nos comprometemos a establecer enlaces en nuestras páginas web para acceder a todas las presentaciones y documentación presentada en el evento.