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Promoción de buenas prácticas de uso no letal de mamíferos marinos en la reserva de la biosfera “Valdés” (MAB-UNESCO): Avistajes embarcados de delfines patagónicos (CEPHALORHYNCHUS COMMERSONII) desde el puerto Rawson, Patagonia Argentina.

Resumen

El avistaje desde embarcaciones de delfines patagónicos (Cephalorhynchus commersonii) constituye una alternativa turística que crece cada año en la Patagonia Argentina. La presente comunicación tiene como objetivo documentar y promover esta iniciativa, como un nuevo ejemplo de una actividad económica basada en el uso no letal de los mamíferos marinos (una buena práctica); coherente con la tradición de la región y la política de conservación impulsada por Argentina en la Comisión Ballenera Internacional (IWC). Como un primer resultado, impulsado por la Fundación Patagonia Natural (FPN) y la empresa Estación Marítima Commersonii, el Gobierno de la ciudad de Rawson, declaró en diciembre de 2013 "de interés municipal" esta actividad. La Secretaría de Turismo y Áreas Protegidas de la Provincia del Chubut declaró, en mayo de 2014, "de interés turístico provincial" el avistaje embarcado de delfines (toninas overas), que se realiza desde el puerto de Rawson. La Ficha de Sistematización de esta buena práctica se completó en mayo de 2014, en conjunto con la empresa; y el Formulario de Verificación en marzo de 2015, en forma independiente. Ambos (Ficha y Formulario) fueron adaptados al escenario local. En mayo de 2015, FPN reconoció esta buena práctica y entregó su "Certificado de Verificación" a la empresa.

Introducción

Los avistajes de delfines patagónicos (Cephalorhynchus commersonii) desde embarcaciones turísticas permiten una experiencia próxima de observación a bordo, y constituyen una alternativa turística para la zona de Puerto Rawson (en la Provincia del Chubut, Patagonia Argentina) que ha ido creciendo cada año; desde menos de dos mil turistas embarcados en 2006, a entre cinco y seis mil turistas al año a partir de 2012.

Las dos embarcaciones habilitadas operan con base en el Puerto de Rawson (43° 19 '60 S, 65° 2' 60 W), ubicado en el estuario del Río Chubut (Figura 1); y los avistajes que se realizan en la zona sur de la bahía Engaño, a entre 1 y 5 millas náuticas del puerto, suelen durar una hora.

Figura 1. Zona de trabajo para el avistaje turístico de delfines en la Bahía Engaño.

Con una continuidad de casi diez años, la actividad representó una oportunidad, como un caso de "buenas prácticas" a documentar y verificar entre los años 2014 y 2015, que puede resultar relevante para difundir tanto a nivel regional como internacional.

Marco conceptual y metodológico

Se entiende por "buenas prácticas" (BPs) a un conjunto de acciones, procesos, y técnicas (o la interrelación que surge de todas ellas), que hacen que estas prácticas resulten ejemplares y superadoras.

Así las experiencias identificadas y analizadas de acuerdo a los criterios de BPs, permiten extraer las lecciones que otros pueden aprender e incorporar para mejorar la gestión (Coello y Altamirano 2007).

La FAO (2013) las define como: "Una buena práctica es no sólo una práctica buena, sino una práctica que ha demostrado que funciona bien y produce buenos resultados. Es una experiencia exitosa, que ha sido probada y validada en sentido amplio, se ha replicado y merece ser compartida para que un mayor número de personas pueda adoptarla".

Para reconocer una BP se requiere verificar que tiene las características que la distinguen como tal. Coello y Altamirano (2007) plantean que estas características intrínsecas (o los criterios para su reconocimiento) son:

  1. Que tenga capacidad de innovar para solucionar un problema;
  2.  Que mejore del desempeño en los aspectos sociales, económicos y ambientales;
  3. Que tenga sostenibilidad, que se pueda mantener en el tiempo;
  4. Que ha sido interiorizada por el/los implementador/es;
  5. Que se cuente con los recursos necesarios para su aplicación rutinaria; y
  6. Que sea replicable, que puede ser aplicada con éxito en otros contextos.

La presente iniciativa fue desarrollada entre los años 2014 y 2015, en el marco del Proyecto "Sistema Inter-jurisdiccional de Áreas Protegidas Costero Marinas" (SIAPCM; ARG/10/G47 GEF-PNUD; Ver: http://www.thegef.org/gef/project_detail?projID=3910).

Se propuso como objetivo documentar y promover esta actividad, como un nuevo ejemplo de una "actividad económica basada en el uso no letal de los mamíferos marinos" (un caso de buenas prácticas); que resulta coherente con la tradición de nuestra región y la política de conservación impulsada por el gobierno de Argentina en la Comisión Ballenera Internacional (IWC por sus siglas en inglés).

Resultados

Como un primer resultado, impulsado por la ONG Fundación Patagonia Natural (FPN) y la empresa Estación Marítima Commersonii (sector privado), el gobierno de la ciudad de Rawson, declaró en diciembre de 2013 por Decreto 029/13, "de interés municipal" esta actividad turística, en virtud de su contribución al desarrollo social y el turismo local (Ver: http://rawsoninforma.com.ar/?p=4014).

La Secretaría de Turismo y Áreas Protegidas de la Provincia del Chubut declaró, en mayo de 2014 por Resolución 117/14, "de interés turístico provincial" el avistaje embarcado de delfines que se realiza en el puerto de Rawson, teniendo en cuenta que se trata de un atractivo que convoca a gran cantidad de turistas (Ver: http://www.elchubut.com.ar/nota/90515-la-secretaria-de-turismo-provincial-declaro-de-interesturistico-el-avistaje-embarcado-de-toninas-overas-en-rawson/).

Para completar el "ciclo de documentación de la práctica y su posterior verificación", se implementaron en terreno:

 

  1. Una "Ficha de Sistematización" (FS) de información de base y en detalle, sobre la buena práctica relevada.
  2. Un "Formulario de Verificación" (FV) implementado en terreno, de la buena práctica reconocida.

 

Ambos, la Ficha y el Formulario, fueron adaptados al escenario local a partir del trabajo de Coello y Altamirano (2007).

La FS se completó, en conjunto con la empresa, en mayo de 2014 y el FV se completó, en forma independiente, en marzo de 2015.

Beneficios Obtenidos

¿Cuáles han sido los impactos sociales de la aplicación de la práctica?

Con la consolidación de la actividad, se generaron (en 2006) y se sostienen (a 2015), cuatro empleos directos permanentes; y al menos uno más en la temporada alta.

Los registros disponibles muestran que el número de turistas embarcados creció desde unos 1.500 en 2006, llegando a un máximo de unos casi 6.500 en el año 2010; y entre ese año y 2015 se mantuvo entre unos 5.000 a 5.5000 turistas embarcados/año (Figura 2).

Sin embargo, durante el año 2013, el número de turistas embarcados cayó a menos de 4.000; lo que fue atribuido por la empresa a los efectos de la crisis económica en la Unión Europea.

¿Cuáles han sido los impactos ambientales de la aplicación de la práctica?

Las investigaciones realizadas a nivel local indican que la actividad tiene un muy bajo impacto sobre la fauna y el ambiente (Coscarella et al. 2003).

En el caso documentado, los avistajes de delfines se gestionan de modo tal de minimizar los posibles impactos ambientales y aumentar la satisfacción de los turistas embarcados (Tabla 1).

Sin embargo, estos autores (Coscarella et al. 2003) señalaron que esta actividad debe ser regulada por un conjunto de reglas y procedimientos independientes de las desarrolladas para regular el avistaje embarcado de ballenas francas (Eubalaena australis) en Península Valdés (contenidas en la Ley Provincial N° 5714 y su Decreto Reglamentario N° 167, de 2008), dadas las diferencias conductuales entre ambas especies.

Con este enfoque, se recomienda a futuro, adaptar la regulación de esta práctica a los principios generales propuesto por la IWC para el avistaje de cetáceos marinos desde embarcaciones (IWC 1996, 2011), que consideran tres ejes, según:

i) Conducir el avistaje de modo de minimizar el riesgo de impactos adversos;

ii) Diseñar y mantener las embarcaciones de modo de minimizar los efectos adversos, incluyendo perturbaciones por ruidos; y

iii) Permitir que los cetáceos actúen libremente sobre la naturaleza y la duración de las interacciones durante el avistaje.

¿Cuáles han sido los impactos económicos de la aplicación de la práctica?

Se ha logrado un incremento en los ingresos (aunque en menor grado en la rentabilidad de la actividad dados los incrementos en los costos operativos) y en la cantidad de empleos generados. Hay, además, un incremento de la eficiencia, ya que al haber dos empresas y trabajar cooperativamente, hay una mayor seguridad en las navegaciones y mejoras en la calidad de los avistajes (Tabla 1).

Los costos totales para la empresa (operativos y de la aplicación de la práctica) se estiman actualmente en unos 9,000 USD/mes; que se financian sólo con la venta los tickets de embarques. Por ello, un indicador aceptable para el seguimiento de los beneficios de la práctica es el incremento en el número de visitantes embarcados (número de tickets vendidos/año).

Sostenibilidad

¿Cómo se internalizó la práctica?

El proceso que se llevó a cabo para formalizar su uso y asegurar el compromiso requirió del respaldo de los empresarios locales y del personal de la empresa; y de su voluntad para desarrollar el potencial de una nueva actividad. Contribuyó el apoyo de una ONG para documentar y formalizar la BP, y lograr su reconocimiento (por el Municipio y la Provincia).

¿Cuáles fueron los factores positivos y negativos que actuaron durante el proceso de internalización de la práctica?

- Como factores positivos, se reconocieron:

i. Disponibilidad del recurso (delfines patagónicos) cerca de la costa y durante todo el año;

ii. Buenas posibilidades de planificar su uso/aprovechamiento sustentable;

iii. Se adoptaron las recomendaciones hechas por investigadores del Centro Nacional Patagónico (CENPAT-CONICET), aunque las regulaciones futuras deberán basarse en estudios adicionales; y

iv. Se considera que la práctica actual puede convertirse en un caso documentado de uso económico sostenible de delfines.

- Como factores negativos, se reconocieron:

i. Una escasa inserción de la actividad en la oferta de los dos principales circuitos turísticos de naturaleza de la comarca: Península Valdés y pingüinera de Punta Tombo; y

ii. Cierta inestabilidad económica de los países de origen (emisores) de los turistas y fluctuaciones cambiarias desfavorables (al menos hasta fines de 2015).

Factibilidad de ser replicable en otros escenarios

Se considera que la experiencia de documentar y sistematizar la iniciativa como una BP puede ser útil a otros grupos que desarrollen actividades de avistaje embarcados de fauna en escenarios similares.

Los factores de éxito (como lecciones aprendidas), a tomar en cuenta incluyen:

  1. Considerar que el desarrollo de la práctica tomará al menos 5 años;
  2. Realizar una gestión equitativa y responsable de los recursos humanos;
  3. Lograr apoyo político (gubernamental) e institucional local y regional;
  4. Lograr una buena inserción en los principales circuitos turísticos regionales; y
  5. Documentar su sustentabilidad.

Consideraciones finales

En mayo de 2015, FPN reconoció las buenas prácticas en el Avistaje embarcado de Delfines y entregó un "Certificado de Verificación de Buenas Prácticas" a la empresa Estación Marítima Commersonii (Ver: http://www.patagonianatural.org/noticias/noticias-fpn/item/1898-fpn-reconocio-las-buenas-practicas-en-el-avistaje-embarcado-de-toninas). Por otro lado la empresa hace pública esta certificación, así como su también su política ambiental (Ver: http://www.estacionmaritima.com.ar/Certificaciones/).

Debe considerarse que la actividad se desarrolla dentro de la recientemente creada "Reserva de la Biosfera Valdés" (RBV), del Programa del Hombre y la Biosfera (MAB por sus siglas en inglés) de UNESCO (Ver: http://www.unesco.org/new/en/natural-sciences/environment/ecological-sciences/biosphere-reserves/latin-america-and-the-caribbean/argentina/valdes/).

La UNESCO aprobó, en Junio de 2014, la creación de la RBV (de 2 millones de hectáreas), en la "26º Reunión del Consejo Internacional de Coordinación de la UNESCO" (UNESCO 2014). La Reserva incluye al Área Natural Protegida Península Valdés, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999; los sitios Ramsar de Importancia Internacional San José y Playa Fracaso, el Área Protegida Municipal El Doradillo; y las Áreas Naturales Protegidas Punta Loma y Punta León.

La zona de trabajo, donde se realiza la actividad, se encuentra dentro de la "zona de amortiguación marina" en el sur de la RBV; donde se promueve el uso sustentable de los recursos naturales, respaldados por un marco legal (Ver: http://www.protectedplanet.net/555587168).

Esta iniciativa, representa un nuevo ejemplo de una actividad económica sostenible basada en el uso no letal de los mamíferos marinos (una buena práctica); coherente con la tradición de la región y la política de conservación impulsada por Argentina en la Comisión Ballenera Internacional (IWC).

Como un caso de sistematización y promoción de buenas prácticas, resultado de un trabajo cooperativo entre gobierno, empresa y organizaciones de la sociedad civil (OSCs), contribuye a avanzar hacia los objetivos propuestos por el Programa MAB de UNESCO. Darlo a conocer puede impulsar, en otros escenarios similares, un itinerario viable para iniciativas de conservación y uso responsable de los recursos marinos.