Autor
  • Mariana Bellot Rojas(1) y Alejandra Calzada Vázquez Vela(2)
  • (1) Directora de Estrategias de Cambio Climático, Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas de México (CONANP)
  • (2) Coordinadora Técnica de Cambio Climático, Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas de México (CONANP)
 
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LAS ÁREAS PROTEGIDAS COMO RESPUESTA AL CAMBIO CLIMÁTICO EN MÉXICO

INTRODUCCIÓN

México es un país megadiverso, ocupando el segundo lugar en tipos de ecosistemas y el cuarto en riqueza de especies. Lo anterior debido a su ubicación geográfica, variedad de climas, topografía e historia geológica. En el país se encuentran representados ecosistemas que van desde la selva alta perennifolia hasta el desierto árido (SEMARNAT, 2008).

Los ecosistemas terrestres y marinos representan una forma de sustento para las poblaciones humanas, particularmente las que habitan dentro de ellas o que dependen de los servicios que éstas proveen. Las comunidades obtienen de ellos recursos materiales como alimentos y materiales para construcción, servicios como la captación de agua y purificación del aire, protección contra eventos meteorológicos extremos, generación de suelo, reciclaje de nutrientes y el amortiguamiento de los efectos del clima, entre muchos otros (SEMARNAT, 2008).

Las áreas protegidas son porciones del territorio sujetas a un marco legal bajo el cual se asegura la conservación de la riqueza biológica y cultural del país, tomando en cuenta el uso sustentable de los recursos naturales. Inicialmente, se consideraban un instrumento para la protección de la biodiversidad y el mantenimiento de las funciones y servicios ambientales. Actualmente son consideradas también como espacios para contribuir a la mitigación de gases efecto invernadero y procesos de adaptación ante la variabilidad climática (Pigueron, 2009).

En México, alrededor del 13% del territorio se encuentra bajo protección y el 80% de las tierras bajo protección son propiedad privada o social por lo que únicamente se establece la regulación del uso y no la tenencia de la tierra (CONANP, 2010a). En las áreas protegidas del país está representada la gran diversidad de ecosistemas tanto terrestres como marinos y costeros y en los últimos años se ha consolidado de manera sólida el Sistema Nacional de Áreas Protegidas de México.

Existen diversas evidencias de que las áreas protegidas son la estrategia de manejo más efectiva para evitar el cambio de uso de suelo y conservar la biodiversidad. Un estudio reciente presentado por el Instituto Nacional de Ecología de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, indica que constituye la política con mejor beneficio en relación al costo en captura de carbono y emisiones evitadas. En ellas se encuentra almacenado el 15% del carbono terrestre mundial y mantienen procesos de captura constante, por lo que conservarlas e incrementar la superficie bajo conservación es una de las herramientas que como sociedad se dispone para reducir los efectos del cambio climático.

Las áreas protegidas contribuyen a la adaptación al cambio climático, integrando el uso sustentable de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos con una adaptación basada en ecosistemas. La resiliencia de la biodiversidad puede mejorarse si se reducen los factores de cambio directo en combinación con un manejo sustentable.

EL CAMBIO CLIMÁTICO EN MÉXICO: ESCENARIOS Y CONTEXTO INSTITUCIONAL

Escenarios

Aunque no se tiene certeza sobre la naturaleza y magnitud de los efectos que el cambio climático tendrá sobre los ecosistemas, se han desarrollado diferentes escenarios de temperatura y precipitación futura como apoyo para la toma de decisiones. En general, los escenarios indican un aumento de la temperatura, mayor en latitudes medias y altas. En México, los mayores aumentos de temperatura ocurrirán en el noroeste, según modelos de clima utilizados por el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. En el caso de la precipitación, las proyecciones indican que ocurrirá una disminución de la precipitación en la mayor parte del país y principalmente en el noroeste. Los escenarios utilizados fueron creados por investigadores del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Nacional Autónoma de México. En la Figura 1 se encuentra un ejemplo de los cambios que se prevén para la Península de Yucatán en el sur de México.

FIGURA 1

El cambio climático exacerbará las presiones que los ecosistemas ya tienen por otro tipo de amenazas antropogénicas, como el cambio de uso de suelo y la pérdida de hábitat. Algunos de los efectos previsibles del cambio climático debido al aumento de temperatura y disminución de la precipitación, son cambios y alteraciones en la distribución de especies en el país. Algunas especies tendrán la capacidad de migrar a mayores alturas o a mayores latitudes. Sin embargo, no todas las especies podrán adaptarse a los cambios ocurridos por modificaciones en las variables climáticas.

Contexto institucional

México contribuye con aproximadamente con el 1.6% de las emisiones de gases efecto invernadero a nivel mundial, con tendencia a incrementar. Además, es considerado como altamente vulnerable a sus efectos debido a sus condiciones geográficas y sociales. México participa en acuerdos internacionales vinculantes como el Protocolo de Kioto, por lo que ha adoptado compromisos y procesos gubernamentales y de la sociedad civil para contribuir con metas y objetivos a largo plazo de mitigación y adaptación al cambio climático. En 2009, México presentó la Cuarta Comunicación Nacional ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, reportando los avances en materia de cambio climático. En este documento se reportaron datos sobre el consumo de energía y un inventario de emisiones de gases de efecto invernadero por sector (Figura 2), donde el sector energético tiene la mayor participación de las emisiones. El cambio de uso de suelo y agricultura representan el 16.3% de las emisiones.

FIGURA 2

Por otra parte, en 2005 el Gobierno Federal mexicano creó la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático con el fin de coordinar las acciones de los diferentes sectores, promoviendo el cumplimiento de los compromisos adquiridos por México en la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático. A partir de la creación de esa comisión, se diseñó una Estrategia Nacional de Cambio Climático que identifica medidas y rangos de reducción de emisiones y propone estudios necesarios para definir metas más precisas de mitigación.

Adicionalmente, en 2009 México publicó el Programa Especial de Cambio Climático, un instrumento de política transversal que compromete a las dependencias del Gobierno Federal con objetivos y metas nacionales vinculantes en mitigación y adaptación para el periodo 2009-2012. Algunos de los objetivos de este programa establecen acciones específicas para las áreas protegidas, como la preservación y conexión de los ecosistemas naturales prioritarios y su biodiversidad.

ESTRATEGIA DE CAMBIO CLIMÁTICO PARA ÁREAS PROTEGIDAS DE MÉXICO

Como parte de los retos y estrategias que el Gobierno de México se ha planteado para hacer frente al cambio climático, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas inició en 2009 el proceso para desarrollar su Estrategia de Cambio Climático para Áreas Protegidas. La Estrategia busca definir las líneas de acción prioritarias para orientar la toma de decisiones y las acciones que se requieren para la conservación de las áreas protegidas de México. En este contexto, en el marco de los objetivos estratégicos del Programa Nacional de Áreas Naturales Protegidas 2007-2012 de México, la Estrategia identifica medidas prioritarias con el fin de mitigar el cambio climático y promover la adaptación de los sistemas naturales y sociales dentro de las áreas protegidas.

La Estrategia se elaboró de manera participativa e incluyente, con gran parte de los directores de áreas protegidas del país, a través de talleres regionales que se realizaron con el apoyo de especialistas del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Nacional Autónoma de México. Los objetivos de los talleres fueron dos. El primero, dar a conocer información básica y de carácter técnico-científico sobre la problemática del cambio climático global y en México, y el segundo, identificar, de manera conjunta con el personal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, las principales amenazas sobre las áreas protegidas de las regiones, con base en los escenarios regionales de cambio climático.

Los talleres permitieron evidenciar que la conservación de los ecosistemas es una medida costo-efectiva para mitigar los efectos del cambio climático. Además, la integración de la agenda de cambio climático en el quehacer de la Comisión se traduce en una oportunidad para fortalecer los esfuerzos de conservación, aumentar la capacidad de adaptación de los ecosistemas (y la población que habita en ellos) frente al cambio climático. Asimismo, a través de la conservación se contribuye a la mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero producto de la pérdida de biomasa así como contribuir al enriquecimiento de los almacenes y sumideros de carbono.

Con base en los resultados de los talleres se definieron lo componentes sustantivos, de apoyo y de transversalidad que integran la Estrategia. Esta tiene como visión “Conservar el patrimonio natural de México para hacer frente a los efectos del cambio climático al convertir a las áreas protegidas en un instrumento efectivo para la adaptación y mitigación del país, con la participación de diversos actores de la sociedad”. Tiene dos componentes sustantivos, los componentes de mitigación y de adaptación. Como componentes de apoyo se identificaron la ciencia y conocimiento, la comunicación, el desarrollo de capacidades y finalmente el componente de transversalidad de políticas públicas (Figura 3). Todos ellos contribuyen a la implementación del Programa Especial de Cambio Climático del Gobierno Mexicano y busca orientar la agenda de trabajo de la Comisión en los próximos años para atender la problemática que el cambio climático presenta a las áreas protegidas.

FIGURA 3

MITIGACIÓN EN LAS ÁREAS PROTEGIDAS

Alrededor de 10% de las emisiones nacionales son resultado de la deforestación y la degradación (SEMARNAT, 2009). En este contexto, la conservación de los ecosistemas a través de las áreas protegidas se vuelve aun más prioritaria, ya que son grandes sumideros de carbono, en particular los ecosistemas forestales, costeros y marinos. Sin embargo, son preocupantes las amenazas a las que se ven expuestas las áreas protegidas, como la fragmentación, la remoción parcial o completa. La captura y el almacenamiento de carbono ofrecen nuevas oportunidades para incentivar su conservación y contribuir a detener los factores de cambio directos.

Actualmente la Comisión tiene en marcha diversos proyectos de captura de carbono en áreas protegidas, como es el caso de Sierra Gorda, La Sepultura, la Encrucijada yMontes Azules, entre otros. Asimismo, existen algunas iniciativas de proyectos piloto sobre Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación (REDD), en particular el proyecto en proceso de desarrollo en el área de la Selva El Ocote, el cual brindará experiencia e información sobre el desarrollo en campo de un proyecto REDD en un área protegida. A través de estas iniciativas se busca crear nuevas oportunidades para la movilización de recursos financieros, tanto privados como públicos, dirigidos al combate de la deforestación, la pobreza y el deterioro de la tierra. De la misma manera, se están llevando a cabo proyectos de restauración de ecosistemas, contribuyendo al aumento de la cobertura forestal y por lo tanto a la captura de carbono, además de un programa de manejo de fuego, disminuyendo las emisiones de gases por incendios forestales.

FIGURA 4

ADAPTACIÓN EN LAS ÁREAS PROTEGIDAS

Uno de los desafíos principales para sostener los bienes y servicios que proveen los ecosistemas, las áreas protegidas y otras modalidades de conservación, radica en lograr la adaptación y minimización de las repercusiones presentes y futuras derivadas del cambio climático. El manejo de las áreas protegidas y sus áreas de influencia deberá incrementar la capacidad de resiliencia de los ecosistemas y promover condiciones favorables para su adaptación. En este contexto, la meta de adaptación en áreas protegidas se orienta a: desarrollar y fortalecer las capacidades de Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y otros actores locales, impulsar medidas que favorezcan una mayor resiliencia de los ecosistemas, reducir la vulnerabilidad de la población que habita en las áreas protegidas, y mantener los productos y servicios que los ecosistemas ofrecen.

Dentro de las líneas de acción en materia de adaptación, se considera fortalecer el vínculo del manejo de las áreas protegidas con su zona de influencia bajo una planeación a una escala de paisaje, asegurando la integridad, la funcionalidad y la resiliencia de los ecosistemas y los sistemas productivos. Además se considera establecer áreas de amortiguamiento, corredores biológicos y zonas prioritarias de conservación, para facilitar el intercambio genético y la conexión entre los ecosistemas.

IMPLEMENTACIÓN DE LA ESTRATEGIA DE CAMBIO CLIMÁTICO PARA ÁREAS PROTEGIDAS

Para apoyar el desarrollo e implementación de la Estrategia de Cambio Climático para Áreas Protegidas, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas actualmente está desarrollando el proyecto “Desarrollo de Programas Piloto de Adaptación al Cambio Climático en Áreas Naturales Protegidas del Sureste de México” junto con The Nature Conservancy - Programa para México y Norte de Centroamérica, y el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza. Este proyecto recibió financiamiento del Ministerio de Medio Ambiente, Asuntos Rurales y Alimentación del Reino Unido, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y el Servicio Forestal de los Estados Unidos. Su objetivo es desarrollar en cuatro complejos de áreas protegidas del Sureste de México, una metodología para el desarrollo de programas de adaptación al cambio climático en áreas protegidas bajo el enfoque de paisaje, con el fin de identificar las medidas de adaptación adecuadas, factibles y costo-efectivas. Los programas de adaptación buscan mantener funcionales a los ecosistemas y a los servicios ecosistémicos para las comunidades usuarias de la biodiversidad.

Un Programa Piloto de Adaptación al Cambio Climático debe considerar que este fenómeno implica la transformación de los ecosistemas y su biodiversidad. Será imposible mantener intactos los ecosistemas tal y como se conocen hoy en día. Sin embargo, es esencial implementar todos los esfuerzos necesarios para que los ecosistemas mantengan su resiliencia y que se realice un esfuerzo pro-activo que contribuya a mantener la materia prima con la que se irán ensamblando los ecosistemas del futuro, dentro de los paisajes y sus áreas protegidas.

Para el desarrollo de los Programas de Adaptación, se ha involucrado a grupos e instituciones directamente relacionadas con el tema de adaptación al cambio climático y por supuesto a encargados de actividades de manejo, monitoreo, conservación y restauración de cada una de estas áreas. Ello incluye a los directores y personal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, investigadores e instituciones federales, estatales y municipales, además de organizaciones de la sociedad civil y grupos locales que puedan contribuir.

El proyecto se desarrolla en cuatro complejos de áreas protegidas del sureste de México. El primero incluirá a la Reserva de Biósfera de Sian Ka’an y la Reserva de Biósfera de Banco Chinchorro. El segundo complejo incluye a la Reserva de Biósfera Calakmul y el Área de Protección de Flora y Fauna Bala’an Ka’ax. El tercer complejo está compuesto por la Reserva de Biosfera El Ocote y la Reserva de Biosfera El Triunfo. El cuarto complejo está compuesto por la Reserva de Biosfera La Encrucijada y la Reserva de Biosfera La Sepultura. La Figura 5 muestra la ubicación de las áreas protegidas del proyecto.

FIGURA 5

Durante los primeros talleres realizados por cada complejo de áreas protegidas, se identificaron impactos potenciales del cambio climático sobre la biodiversidad de los complejos de las áreas protegidas. (March et al., 2010). Este proyecto permitirá a la Comisión generar una metodología para analizar la vulnerabilidad de las áreas protegidas e identificar las medidas adecuadas de adaptación, con el fin de replicarlo en el resto del país. Dicha metodología será una herramienta práctica que servirá a los responsables de las áreas a reorientar sus prioridades de conservación con una visión de mediano y largo plazo, en un clima cambiante.

REFLEXIONES FINALES

El cambio climático es un reto para la conservación de los ecosistemas y su biodiversidad. Sin embargo también es una oportunidad para revalorar el papel que tiene la biodiversidad en la mitigación y adaptación al cambio climático así como en la provisión de servicios ecosistémicos que brindan a la sociedad. La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas de México ha elaborado la Estrategia de Cambio Climático para Áreas Protegidas bajo dicha premisa, así como con pleno conocimiento de que es urgente iniciar acciones en el campo que contribuyan a reducir la vulnerabilidad de las áreas protegidas y de la población que habita en ellas, bajo el principio precautorio y con la información disponible.

Uno de los principales retos que se tienen ahora es el de identificar las medidas de adaptación y mitigación adecuadas para cada área protegida, ya que si bien la Estrategia brinda una orientación general, e identifica las líneas de trabajo básicas, es fundamental que dichas medidas se identifiquen a nivel local y regional con actores locales. Es por ello fundamental que las agencias e instituciones que tienen a su cargo el resguardo y manejo de las áreas protegidas identifiquen las principales amenazas del cambio climático, y se generen metodologías y experiencia de terreno, con el fin de desarrollar acciones que garanticen la conservación de los ecosistemas para beneficio de las generaciones futuras.

BIBLIOGRAFÍA CITADA

CONANP 2010a, Logros 2010, Diez años sembrando semillas, cosechando logros. Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. Ciudad de México DF, México.

CONANP 2010b. Estrategia de cambio climático para áreas protegidas. Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. Ciudad de México DF, México.

SEMARNAT, 2008. Informe de la situación del medio ambiente en México. Compendio de Estadísticas Ambientales. Ciudad de México DF, México.

Magaña. V. 2008. Centro de Ciencias de la Atmósfera, Universidad Nacional Autónoma de México. Ciudad de México DF, México.

March, I.J., Cabral, H., Echeverría, Y. y Bellot, M. (Eds.). 2010. Estrategias de Adaptación a los Impactos Potenciales del Cambio Climático sobre las Áreas Protegidas del Caribe de México. Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, The Nature Conservancy, Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza. Serie Estrategias de Adaptación al Cambio Climático en Áreas Protegidas del Caribe Mexicano. Ciudad de México DF, México.

Pigueron, C. 2009. Áreas naturales protegidas como instrumento de política pública ante el cambio climático. Instituto Tecnológico Autónomo de México. Ciudad de México DF, México.

SEMARNAT. 2009. México: Cuarta comunicación nacional ante la convención marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático. Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Instituto Nacional de Ecología. Ciudad de México DF, México.