Autor
Nombre del archivo:
 
Herramientas

Conservación marina a gran escala: los retos para establecer prioridades para redes de áreas protegidas en el arrecife mesoamericano como un mecanismo de adaptación al cambio climático

Introducción

En Centroamérica (excluyendo México y Belice de la región del Arrecife Mesoamericano) la declaración de áreas protegidas ha tenido un crecimiento muy importante como propuesta de conservación de la diversidad biológica (Figura 1). La mayoría de las reservas marinas y en particular las costeras, fueron declaradas en las últimas tres décadas (Godoy, et al., 2003). Como producto de ello, más recientemente tanto las comunidades locales como los gobiernos buscan mecanismos que permitan a las áreas protegidas una mayor eficiencia en el cumplimiento de sus objetivos, que contribuyan a la adaptación costera a los efectos del cambio climático y que sean parte de la estrategia de reducción de la pobreza a través de la provisión de sus bienes y servicios.

 

Figura 1. Crecimiento de las áreas protegidas en Centroamérica
Figura 1. Crecimiento de las áreas protegidas en Centroamérica
 

Para el año 1997 la mayoría de los sistemas marinos de la región tenían algún nivel de representación en el sistema de áreas protegidas (Figura 2). Sin embargo los arrecifes de coral, el mar profundo, los sitios de crianza y los pastos marinos fueron los menos representados en proporción a su distribución en la región (Windevoxhel, 1997).

Figura 2. Representación de ecosistemas en el Sistema Centroamericano de Áreas
Figura 2. Representación de ecosistemas en el Sistema Centroamericano de Áreas
 

Continuación

En Centroamérica y México, 21% de la población vive en la costa. Al menos 250 000 personas de comunidades indígenas dependen directamente de recursos marino- costeros. Las pesquerías y sus recursos asociados representan la tercera fuente de ingreso de divisas para todos los países de la región. Esta situación ha aumentado, dado el papel preponderante de las áreas marinas en el creciente turismo, hoy en día una de las principales fuentes de ingresos en toda la región del Arrecife Mesoamericano (McPherson, 2008). Para 1997 las costas centroamericanas generaban 750 millones de USD y permitió 200 000 empleos directos en la región, todo ello sin contar que la pesquería de pequeña escala está invisible de la económica por falta de estadísticas. Además, el turismo no reconoce por separado el valor de las zonas costeras en su demanda. (Windevoxhel, et al., 1999).

El Arrecife Mesoamericano es uno de los complejos marino-costeros más importantes del hemisferio occidental. Es considerado por muchos autores como la segunda barrera de arrecife del mundo en extensión. La barrera recorre más de 700 km en extensión lineal, entre el sur de la península de Yucatán y la costa de Belice, acompañada de un complejo de arrecifes en la Isla de la Bahía y sistemas arrecifales mixtos en diferentes áreas de la costa e islas. El Arrecife posee una extensión de más de 1 000 km de costa, que alberga más de 3 000 pescadores artesanales. Se estima que al menos el 26% de la población vive directamente en las zonas costeras de la región. Esta población depende de la sostenibilidad ambiental para su economía, en algunos casos extractiva y en otros dependientes de servicios ambientales. El Arrecife contiene más de 60 especies de arrecifes de coral, aproximadamente 350 especies de moluscos y unas 500 especies de peces, incluyendo numerosas especies amenazadas y en peligro de extensión, como cuatro especies de tortugas marinas, el manatí, caimán de la Costa y numerosas especies de aves tanto residentes como migratorias.

En este contexto la priorización de áreas marinas protegidas es un elemento clave para lograr la conservación efectiva de los sistemas ecológicos en los que están inmersos y de los cuales dependen. Se requiere por tanto un método objetivo que permita lograr identificar áreas de conservación que contribuyan al funcionamiento sistémico de las áreas marinas protegidas en los sistemas ecológicos marinos

METODOLOGIA Y RESULTADOS

Bajo el liderazgo del equipo del Arrecife Mesoamericano de “The Nature Conservancy” (TNC), más de 76 personas de al menos 52 organizaciones organizaron reuniones y al menos cuatro talleres, donde sectores gubernamentales, no gubernamentales, sector privado, academia y comunidades organizadas de México, Belice, Guatemala y Honduras, establecieron las prioridades y criterios para el proceso.

Se definió los límites de la región y los elementos de conservación mas destacados, aquellos para los cuales la información permitía el análisis regional, niveles de conservación y metas en términos de porcentaje para las mismas. Luego se establecieron los retos o amenazas para estos elementos y un análisis de amenazas para la región. A través del uso del modelo de optimización de MARXAN (Ball, et al.,

2009) se realizó el análisis que permitió identificar los sitios de conservación prioritarios con base en las metas definidas.

Recopilación de información y definición del área de estudio

La información básica se tomo del Plan Ecoregional del Caribe Mesoamericano, publicado por WWF (Kramer y Kramer, 2002). Como complemento se usó información más reciente, como los mapas de distribución de arrecifes del “Millennium Reef Program”, que incluyen una clasificación de estructuras de arrecifes de coral a nivel mundial, utilizando imágenes de alta resolución de sensores remotos espaciales. Una serie de talleres con expertos de la región permitió determinar los elementos de conservación y su estado.

Espacialmente se tomo la línea de la costa hasta donde existe la influencia de mareas y sus ecosistemas de humedales adyacentes y el límite de los 200 metros de profundidad como área de estudio (Figura 3). Inicialmente se establecieron estratos para analizar la información disponible, usando principalmente unidades ecológicas y la separación entre subsistemas de islas y atolones a diferencia de los adyacentes a tierra firme. Sin embargo luego el análisis ecoregional permitió aplicar el modelo a la ecorregión como un todo.

Figura 3. Elementos de conservación basados en especies o elementos geográficamente puntuales. Fuente: Arrivillaga y Windevoxhel, 2008
Figura 3. Elementos de conservación basados en especies o elementos geográficamente puntuales. Fuente: Arrivillaga y Windevoxhel, 2008
 
Figura 4. Elementos de Conservación de tipo eco sistémicos. Fuente: Arrivillaga y
Figura 4. Elementos de Conservación de tipo eco sistémicos. Fuente: Arrivillaga y

Definición de los elementos de conservación

Después de un análisis por estratos, se analizó la región completa del Arrecife Mesoamericano considerando una gran cantidad de elementos potenciales de conservación, concluyendo con una lista potencia de veinte elementos de conservación. Se considero como prioritarios aquellos que englobaban la conservación de los mejores atributos de la biodiversidad de la ecoregión y de los cuales hubiera información en escala ecoregional que permitieran el uso del análisis de MARXAN. Sobre esta base se elaboró el listado final de los siguientes diez elementos de conservación:

• Sitios de agregación de desove de peces arrecífales (SPAGs).

• Playas de anidación de tortugas marinas.

• Hábitat de manatí.

• Estuarios y lagunas costeras.

• Manglares.

• Asociación manglar-arrecife.

• Arrecifes.

• Playas arenosas.

• Pastos marinos

• Sitios de agregación de tiburón ballena.

Fueron mas frecuentes la definición de elementos de conservación del tipo ecosistemas (Figura 4), pues estos permitían englobar mas adecuadamente el mayor numero de atributos de biodiversidad. Sólo algunas especies o eventos relacionados con ciclos biológicos muy destacados (como hábitat de reproducción) fueron seleccionados en esta escala (Arrivillaga y Windevoxhel, 2008).

Durante el inicio del proceso fue imposible generar un producto del análisis de MARXAN debido a que los criterios para la corrida fueron muy altos, expresando más un deseo de conservación que un criterio de priorización. En esas condiciones los algoritmos de MARXAN no podían hacer una selección, forzando al sistema a seleccionar todo. Discusiones posteriores del grupo permitieron lograr consensos sobre criterios de priorización más apropiados que permitieron lograr una primera corrida (Cuadro 1) (Arrivillaga y Windevoxhel, 2008).

Las áreas prioritarias, sin considerar costos o amenazas, corresponden a mas de 24 polígonos que pueden ser agrupados en las siguientes 21 regiones: (1) la costa noreste de la península de Yucatán (Isla Holbox); (2) la costa norte de Quintana Roo alrededor de Puerto Morelos; (3) el extremo noreste de la Isla de Cozumel; (4) la reserva de la Biosfera de Sian Ka’an; (5) la costa norte de la Bahía de Chetumal; (6) la costa oriental de Banco Chinchorro; (7) Xcalac – Bacalar Chico; (8) la zona frente a Belize City; (9) la región central del atolón de Turneffe; (10) Glover’s Reef; (11) Gladden Spit; (12) la laguna de Placencia; (13) Port Honduras; (14) ) el área de South Water Key; (15) Cayos Sapotillos; (16) la Bahía de Amatique; (17) el área de Cuero y Salado; (18) la isla de Utila y el bajo de Salmedina; (19) la Bahía de Trujillo y la desembocadura del Rio Aguan; (20) el extremo este de Roatan y la Isla de Barbareta; y (21) la Isla de Guanaja. (Figura 5).

Cuadro 1. Elementos de Conservación y metas esperadas para priorización en análisis de MARXAN.
Cuadro 1. Elementos de Conservación y metas esperadas para priorización en análisis de MARXAN.
 

Definición de los retos de conservación del Arrecife Mesoamericano.

Figura 5.- Mapa de irremplazabilidad de Conservación. Fuente: Arrivillaga y
Figura 5.- Mapa de irremplazabilidad de Conservación. Fuente: Arrivillaga y

Las amenazas, se analizaron usando como base los resultados del proyecto “Arrecifes en Peligro en el Caribe” de “World Resources Institute” (WRI). Sin embargo, dadas algunas  discrepancias  encontradas  se  utilizó  la  información  de  agricultura, acuacultura,   ciudades,  población  y  otras  para  desarrollar  la  capa  de  costos  de MARXAN, usando categorías de extensión e intensidad.

Combinando esta información, y a través de la metodología de Planificación para la Conservación  de Sitios (PCS) se estableció el valor jerárquico de las amenazas para la región, usando el análisis de conservación por diseño de TNC.

Para su análisis se identificaron las presiones y las fuentes de presión a los elementos de conservación.  Una presión se entiende como el daño o degradación de los factores clave de un elemento de conservación, que origina la reducción de su viabilidad.   Por otro lado las fuentes de presión, también conocidas como amenazas, son los usos incompatibles de recursos naturales que dan origen a las presiones.

 Algunas  de  las  presiones  identificadas  incluyeron  la disminución  en  el tamaño  del área, disminución de poblaciones de fauna acuática, alteración en la composición y estructura  de  las  comunidades,  alteración  del  régimen  hidrológico,  o  alteraciones físico-químicas al medio.  Asimismo, algunas de las fuentes de presión potenciales incluyen las prácticas agrícolas incompatibles, pesca excesiva, especies invasoras o exóticas, descarga de aguas servidas, alteración del régimen hidrológico, o el turismo insostenible.  Una presión puede tener muchas  fuentes,  y el análisis  de presiones  y fuentes es crítico para establecer prioridades.

El Cuadro 2 muestra que los arrecifes de coral es el ecosistema más amenazado en la ecorregión del Arrecife. Asimismo muestra un valor de amenaza global muy alto en la ecorregión liderado por el cambio climático, las actividades de turismo insostenibles, la descarga  de  aguas  servidas,  el  desarrollo  de  infraestructura  turística,  la sedimentación, el desarrollo costero y la sobrepesca o el uso de técnicas insostenibles de pesca. La Figura 6 muestra el resultado del modelo de amenazas basado en estos análisis para el área de estudio.

Cuadro 2. Resumen de retos de conservación en la Ecoregión del Arrecife Mesoamericano

Amenazas

Arrecifes de Coral

Praderas
Marinas

Playas arenosas y Dunas

Ecosistema de Manglar

Estuarios y Lagunas Costeras

SPAG's

Tiburón
Ballena

Valor general
de las amenazas

Cambio Climático

Muy alto

Medio

Bajo

Alto

Medio

x

x

Alto

Turismo Acuático Insostenible

Muy alto

Bajo

x

x

Medio

Bajo

Alto

Alto

Aguas Servidas

Alto

Alto

x

Bajo

Alto

Medio

Bajo

Alto

Infraestructura Turística

Medio

Alto

Alto

Alto

x

x

X

Alto

Sedimentación

Alto

Alto

x

Bajo

Alto

x

X

Alto

Desarrollo Urbano Costero

x

X

Alto

Alto

Alto

x

X

Alto

Sobre pesca y prácticas de pesca insostenibles (Arpones, Buceo
arrastres)

Alto

Medio

x

x

Medio

Alto

X

Alto

Descarga de agroquímicos y pesticidas

Alto

Alto

Bajo

Bajo

Medio

x

X

Alto

Practicas insostenibles de Navegación
(anclas, derrames de combustibles)

Alto

Bajo

Medio

Bajo

Medio

x

Medio

Medio

Desarrollo de Caminos e infraestructura de comunicación.

Alto

Medio

Medio

Medio

Bajo

x

X

Medio

Acumulación de desechos sólidos

x

X

Alto

x

x

x

Medio

Medio

Especies Invasoras

Alto

X

Bajo

x

x

x

X

Medio

Ganadería extensiva

x

X

x

Alto

x

x

X

Medio

Acuacultura

x

Medio

Medio

Medio

Medio

x

X

Medio

Desastres Naturales

x

Medio

Medio

x

x

x

X

Medio

Minería

x

x

Bajo

x

Medio

x

X

Medio

Estado general de las amenazas para los objetos de conservación

Muy alto

Alto

Alto

Alto

Alto

Medio

Medio

Muy alto

Construcción de una red de sitios de conservación prioritarios de conservación para el Arrecife Mesoamericano

Figura 6.- Modelo conceptual del efecto marino y costero de las amenazas en el Arrecife Mesoamericano. Fuente: Arrivillaga y Windevoxhel, 2008.
Figura 6.- Modelo conceptual del efecto marino y costero de las amenazas en el Arrecife Mesoamericano. Fuente: Arrivillaga y Windevoxhel, 2008.

Con la información validada de la distribución geográfica de los elementos de conservación, y las metas de conservación de cada uno, se construyeron mapas que se incluyeron en bases de datos georeferenciados. La información permitió realizar doscientas corridas del programa MARXAN (Ball et al., 2009) para obtener una red de sitios de conservación prioritarios inicial, es decir tomando exclusivamente los elementos de conservación seleccionados. La herramienta de MARXAN usó hexágonos de 500 ha. Para asegurar la minimización del efecto en los bordes, y el agrupamiento moderado estándar, se utilizó un rango de valores modificador de la longitud del borde. El programa se corrió en general haciendo 200 corridas de un millón de iteraciones cada una como se recomienda en la bibliografía.

Un análisis posterior de resultados durante los procesos de validación exigió hacer varios cientos de corridas para establecer redes que representaran mejor la capa de costos. Del mismo modo, se establecieron las amenazas de valor jerárquico más altos y se colocaron en mapas temáticos y vaciaron en la base de datos para la corrida de MARXAN. Con esta información se construyó una red de sitios, considerando la interacción de las metas de conservación propuestas y las amenazas. La red de sitios de conservación prioritarios construido así, con el uso de MARXAN, fue sometida a un análisis participativo para su validación y revisión con el objeto de producir una red final de sitios de conservación prioritarios.

Con el modelo sistema MARXAN se realizaron corridas múltiples para contrastar los criterios de selección de elementos de conservación con la capa de costos, involucrando el efecto de las amenazas con sus respectivos niveles. Este análisis permitió establecer un portafolio de conservación que contiene la propuesta de sitios que deben ser protegidos en la región. La red de sitios de conservación prioritarios, que se presenta en la Figura 7, es muy parecida al de irremplazabilidad. Sin embargo se pueden apreciar cambios en las densidades de las áreas seleccionadas por MARXAN debido al efecto de los costos, en particular en aquellos sitios donde los costos son elevados y concentrados (zona de Cancún en México, las desembocaduras de los grandes ríos como el Motagua en Guatemala y el rio Chamalecon en Honduras o la zona de la Bahía de Chetumal en la frontera entre México y Belice).

La red de sitios de conservación prioritarios construido con datos enteramente regionales no siempre refleja enteramente la realidad de cada sitio. Por tanto la red de sitios de conservación prioritarios construido con el uso de MARXAN, fue sometida a un análisis participativo para su validación, en el cual se sugirieron hacer algunas correcciones para incorporar o eliminar áreas de valor particular con base en información científica local disponible. La Figura 8 compara las áreas protegidas existentes en el Arrecife Mesoamericano y el portafolio propuesto.

Figura 7.- Portafolio de Conservación propuesto para el Arrecife Mesoamericano.
Figura 7.- Portafolio de Conservación propuesto para el Arrecife Mesoamericano.
Figura 8. Mapa comparativo de las áreas protegidas existentes en el Arrecife
Figura 8. Mapa comparativo de las áreas protegidas existentes en el Arrecife

Retomar manualmente una red de sitios construida de manera objetiva a través de un algoritmo matemático es importante y es un proceso es comúnmente aceptado. Procesos de priorización similares en la barrera arrecifal de Australia y Belize, muestran que es común y útil someter a consultas de expertos en conocimientos de manejo, científicos, políticas y culturales, los resultados de la red de sitios de conservación prioritarios, para adaptarlos y validarlos con tales conocimientos, de forma tal que la propuesta de manejo sea mucho mas ajustada a la realidad y por tanto viable desde el punto de vista práctico.

DISCUSION Y CONCLUSIONES

Condiciones para la adaptación al efecto del cambio climático.

Se han dedicado numerosas publicaciones al desarrollo de modelos y prácticas que permitan lograr una mejor adaptación de los sistemas ecológicos marinos a los efectos del cambio climático. Entre las más generales se identifican tres estrategias: El establecimiento de áreas marinas protegidas (AMP), el manejo costero integrado y el manejo pesquero mejorado (Grimsditch y Salm, 2006).

Por otro lado, el modelo específico elaborado por un consorcio de organizaciones a través del desarrollo de la “caja de herramienta sobre resiliencia” establece cuatro condiciones básicas para la resiliencia arrecifal, que también han sido aplicadas en el caso arrecifes coralinos y manglares:

1. Representatividad y replicación.

2. Conservación de áreas críticas.

3. Conectividad ecológica.

4. Efectividad de manejo.

La propuesta está basada en ecosistemas de arrecifes de coral, pero claramente tiene aplicabilidad a otros sistemas ecológicos marinos.

La representatividad y replicación está cubierta por un portafolio de áreas protegidas propuesto que incluye los ecosistemas y especies o procesos biológicos más importantes que se identificaron en la región del Arrecife Mesoamericano. Incluye las mejores representaciones de esos grupos que engloban de mejor manera la biodiversidad de la región como un “proxi” aceptable a falta de mejores datos. La distribución amplia de las replicas en su geografía garantiza la variabilidad encontrada tanto como la replicabilidad necesaria sobre la base de las metas propuestas.

Se han seleccionado entre los elementos de conservación, la incorporación de áreas criticas de crianza de especies (manglares, lagunas costeras y praderas marinas), procesos bilógicos claves para la continuidad de las especies como los SPAGs y la reunión de condiciones que favorecen la adaptación al cambio climático (sitios con condición resiliencia), buscando con todo ello garantizar la conservación de áreas críticas para la adaptación.

Conectividad es parte de un criterio inmerso en el concepto de la red, Todas las áreas protegidas en la red del Arrecife Mesoamericano se encuentran a menos de 50 km entre si y representan un “continum” rara vez interrumpido. De acuerdo a los estudios de conectividad esto debería permitir tanto la conectividad ecológica como evolutiva en el sistema. Sin embargo, está claro que se necesitarían hacer mayores y más profundos análisis para demostrarlo inequívocamente.

Está claro que la efectividad de manejo es una condición de capacidad humana y no del ecosistema mismo. Sin embargo servirá como un indicador de la capacidad para lograr conservar las condiciones del arrecife. En el Arrecife Mesoamericano la efectividad de manejo es pobre y la tendencia ha sido a que disminuya (McField y Kramer, 2007). Asimismo las últimas revisiones de la condición de efectividad de manejo en la región estimaron una capacidad intermedia de acuerdo al modelo de indicadores desarrollado por PROARCA (Corrales, 2004). Por ello la necesidad de poner atención a este tema es urgente e importante. No bastará el diseño de una sofisticada red para lograr lo que se necesita. Sin la requerida efectividad de manejo la red es meramente nominal.

Papel del portafolio de conservación o red de áreas protegidas

Es importante notar que no todas los sitios identificados son parte de las 63 áreas protegidas actualmente existentes en la región. De esta forma se hace evidente que aún existe un trabajo de conservación necesario de lograr para alcanzar la representatividad de las áreas prioritarias del arrecife en el sistema de áreas protegidas.

Por otro lado en muchos casos se evidencia que los sitios protegidos son incompletos. Existen regiones adyacentes que requieren ser incorporadas para lograr una mejor representación de ecosistemas, o de elementos de conservación particulares que son necesarios para integrar los criterios de resiliencia predeterminados (Grimsditch y Salm, 2006). Adicionalmente, se requiere priorizar algunas de las áreas de conservación existentes con base en sus atributos de biodiversidad. No se puede descartar, por supuesto, el hecho de que ciertas áreas podrían ser de prioridad local o nacional pero no regional.

El logro de la representatividad garantiza tener siempre suficientes muestras de los ecosistemas y sus atributos presentes en caso de que algún evento catastrófico, natural o artificial pueda destruir parte de la distribución del ecosistema o de alguno de sus recursos (Grimsditch y Salm, 2006). En este sentido los elementos del sistema serán claves para garantizar la capacidad de recuperarse de los ecosistemas, por tanto esta replicabilidad garantiza como una cuenta bancaria los recursos necesarios para poder recuperar el ecosistema con base en las premisas de conectividad existentes.

Es evidente que el manejo del actual sistema de áreas protegidas no es el más apropiado. Corrales y Windevoxhel (2005) realizaron un estudio con administradores de áreas marinas protegidas de la región encontrando que al menos cerca de un 50%, en una muestra de 13 áreas, tienen una efectividad de manejo intermedio o menor. Está claro que una bien definida red de áreas protegidas es un primer paso necesario. Sin embargo, si no hay un manejo efectivo será imposible lograr sus metas.

La propuesta de portafolio para la región del Arrecife Mesoamericano con 63 áreas marinas protegidas para el año 2008 representa aumentar las áreas bajo protección como resultado de la evaluación ecoregional con un portafolio resultante de 32 zonas. Este portafolio permite Incrementar la superficie protegida de arrecifes del actual 52,9% al 74,48%, los manglares del 53,3% al 64.24% las praderas marinas del 49,7% al 70,77% y las playas arenosas del 38,4% al 59,1%, logrando una mucho mayor representatividad en particular en los sistemas marinos aguas afuera. El portafolio igualmente demostró que el 57% de los sistemas estuarinos protegidos es bastante adecuado aunque propone algunos cambios de ubicación que deben ser considerados.

Una pregunta evidente de estos resultados es la posibilidad de explorar la desafectación de sitios protegidos actualmente protegidos pero menos relevantes de acuerdo al portafolio. Hubo un consenso entre los participantes del proceso de planificación en que el precedente que una posible desafectación podría producir tendría un impacto negativo en la difícil tarea de lograr ciertos niveles de protección y que por tanto no sería una consideración al menos en el momento del análisis.

Análisis del ejemplo de la representatividad de conservación de los SPAGs en el Arrecife Mesoamericano.

Usando el trabajo y análisis realizado por las organizaciones que lideran el trabajo de agregaciones de desove de peces en el Arrecife Mesoamericano, se identificaron y validaron al presente al menos 76 agregaciones conocidas de desove de peces. Es importante destacar que estos eventos discretos y periódicos son bien conocidos tanto por los pescadores como por los especialistas en pesca de la región. Los pescadores reconocen que la sobrepesca ha destruido mucho de ellos (Sala et al., 2001).

Se sabe igualmente que hay sitios multiespecíficos donde a lo largo del año se llegan a agregar más de 30 especies diferentes de peces. Entre estas especies muchas tienen gran valor comercial, como varias especies de Pargos y Meros, que representan un alto porcentaje de las capturas en la región del Arrecife Mesoamericano. Por tanto la estabilidad de estos sitios es tan importante para la seguridad alimentaria de la región como para la estabilidad de los ecosistemas.

Un análisis de los sitios identificados y georeferenciados de los SPAGs muestra que de los 76 ya validados en el Arrecife Mesoamericano, al menos 39 se encuentran en el sistema actual de áreas marinas protegidas preexistentes. Añadiendo las áreas del portafolio de conservación propuesto, 55 sitios estarían bajo niveles apropiados de protección representando un 79% aproximadamente de los sitios validados para el año 2009 (Figura 9).

La representatividad de los sitios de reproducción, así como otros sitios claves para la sobrevivencia de las especies es uno de los cuatro criterios principales del modelo de resiliencia. Por tanto, el ejemplo de las agregaciones de desove muestra una vez más la relevancia de un sistema de áreas protegidas, diseñado de manera objetiva pero participativa, con el propósito expreso de adaptarse a los efectos del cambio climático confiriendo mayor resiliencia al sistema como un todo.

Análisis del ejemplo de sitios potencialmente resilientes en el Arrecife Mesoamericano.

Figura 9. Modelo conceptual de la ubicación de los SPAGs en el Arrecife Mesoamericano respecto a los sitios de portafolio propuestos. Fuente: GIS Unidad de Ciencia TNC Centroamérica, 2008
Figura 9. Modelo conceptual de la ubicación de los SPAGs en el Arrecife Mesoamericano respecto a los sitios de portafolio propuestos. Fuente: GIS Unidad de Ciencia TNC Centroamérica, 2008

TNC, en conjunto con muchas organizaciones y voluntarios de la región del Arrecife Mesoamericano desarrolló durante 2007 y 2008 un análisis de la condición de los arrecifes. Con el análisis de los criterios de resiliencia se encontró que 62 sitios con potencial condición. Un análisis de los sitios, debidamente georeferenciados, mostró que actualmente 21 sitios que representan un 33,8% de los potencialmente resilientes, se encuentran dentro de las áreas protegidas existentes. Sin embargo el incremento de las áreas protegidas incorporando los territorios de los sitios propuestos por la red del protafolio de conservación permitiría incorporar 42 que representan un 67.75% de los sitios potencialmente resilientes. Este resultado muestra como la representatividad de los sitios potencialmente resilientes puede duplicarse a través del logro de la conservación del portafolio y por tanto de la red de áreas protegidas propuesta (Figura, 10). Ello es importante no solo por su impacto en la conservación en el corto plazo, sino por la potencial capacidad de responder de manera adaptativa al impacto ya visible del cambio climático.

Figura 10. Modelo Conceptual mostrando la relación entre los sitios potencialmente resilientes y el portafolio de conservación para el Arrecife Mesoamericano. Fuente; GIS Unidad de Ciencia TNC Centroamérica, 2008.
Figura 10. Modelo Conceptual mostrando la relación entre los sitios potencialmente resilientes y el portafolio de conservación para el Arrecife Mesoamericano. Fuente; GIS Unidad de Ciencia TNC Centroamérica, 2008.

BIBLIOGRAFIA CITADA

Arrivillaga, A. y Windevoxhel, N. 2008. Evaluación Ecorregional del Arrecife Mesoamericano. Planificación de Conservación Marina. The Nature Conservancy. 30 p.

Ball, I.R., Possingham, H.P. y Watts, M. 2009. Marxan and relatives: Software for spatial conservation prioritization. En: Moilanen, A., Wilson, K.A. y Possingham, H.P. Chapter 14: Pages 185-195 Spatial Conservation Prioritization: Quantitative methods and computational tools. Oxford University Press, Oxford, UK.

Corrales, L. 2004. Midiendo el éxito de las acciones en las áreas protegidas de Centroamérica: Medición de la Efectividad de Manejo. PROARCA/APM, Guatemala de la Asunción, Guatemala. 92 p.

Corrales L. y Windevoxhel, N. 2005. Evaluación Rápida de la Efectividad de Manejo en Áreas Protegidas Marinas del Sistema Arrecifal Mesoamericano. Trabajo presentado en lX Congreso de la Sociedad Mesoamericana para la Biología y la Conservación, Noviembre, La Ceiba, Honduras.

Grimsditch G. y Salm, R. 2006. Coral Reef Resilience and Resistance to Bleaching. UICN, Gland, Switzerland. 52 p.

Godoy J.C., Corrales L. y Windevoxhel, N. 2003. El Sistema Centroamericano de Áreas Protegidas; Más de tres décadas de desafíos para su conservación y gestión. PROARCA/ CBM/TNC/WCPA. 127 p.

Kramer P.A. y Kramer, P. 2002. Ecorregional Planing for the Mesoamerican Reef. McField, M. (Ed.). Whasington D.C., USA. 140 p.

McField M. y Kramer, P.R. 2007. Helthy Reef for Healthy People; A guide to indicators of reef health ad social well-being in the Mesoamerican Reef Region. With contributions of Gorrez, M. y McPherson, M. 208 p.

McPherson, M. 2008 Livelihood Transitions. Towards Sustainable Fishing Communities in the Mesoamerican Reef Region. The Nature Conservancy, MAR Program. 115 p.

Sala, E., Ballesteros E. y Starr, R.M. 2001. Rapid Decline of Nassau Grouper Spawning Aggregation in Belize. Fishery management and conservation needs. Fisheries 26:23-30.

Windevoxhel, N..., Rodríguez, J.J. y Lahmann, E.J. 1999. Situation of Integrated Coastal Zone Management in Central America: Experiences of the IUCN Wetlands and Coastal Zone Conservation Program. Ocean & Coastal Management. 42. San José, Costa Rica, IUCN/ORMA, 1999. 31 p.

Windevoxhel, N. 1997. Situación del Manejo Integrado de Zonas Marino Costeras de Centroamérica; sus perspectivas para el manejo de áreas protegidas marino- costeras. Trabajo presentado al Primer Congreso Latinoamericano de Parques Nacionales. Mayo 21-28, 1997. Santa Marta, Colombia. 25 p.