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Conservación de la Reserva de la Biosfera Maya de Guatemala ligada a medios de vida sostenibles, capacitación y tratado climático mundial

Como uno de los ecosistemas biológicamente más diversos de América Central es la Reserva de la Biosfera Maya, en Guatemala, que ha atraído la atención intensa de conservacionistas y tomadores de decisiones interesados en salvar tantas de las 2,1 millones de hectáreas de la reserva de los incendios y la tala de sus bosques. Actualmente se realizan diversas iniciativas creativas dirigidas a probar, a la creciente población humana que vive dentro y en los alrededores de la reserva, que sus recursos forestales les pueden ofrecer un ingreso sostenible.

La reserva se encuentra en la región de El Petén, en el norte de Guatemala, donde cerca de 45 000 hectáreas de bosque lluvioso son destruidas ilegalmente cada año, lo que representa casi el 60% de la deforestación total en Guatemala.

Una de las formas en que se están manejando sus bosques de manera sostenible es a través de la certificación del Consejo Mundial de Bosques (FSC, siglas en inglés del Forest Stewardship Council). Hasta la fecha, Rainforest Alliance, una organización internacional de conservación, ha certificado 488 000 hectáreas de tierras forestales de acuerdo con las normas del FSC y está encontrando mercados internacionales para madera certificada y otros recursos forestales de El Petén. La certificación ha aumentado los ingresos para muchas comunidades forestales de Guatemala y está ayudando a proteger la reserva.

Un estudio realizado por Rainforest Alliance en 2008, mostró que la deforestación era significativamente menor en las concesiones forestales certificadas por el FSC ubicadas dentro de la reserva - donde el gobierno permite el aprovechamiento administrado - que en las zonas "protegidas" de la reserva, donde la tala supuestamente es prohibida pero continúa fuera de control.

Mientras que la certificación ha aumentado las ganancias para muchas comunidades forestales guatemaltecas, una fuente adicional y prometedora de ingresos son los créditos por fijación de carbono. Al dejar los bosques intactos, la reducción en las emisiones de carbono son cuantificadas y luego vendidas en mercados voluntarios de carbono. En vista de que la Reserva de la Biosfera Maya, con sus 2,1 millones de hectáreas, es el bosque tropical ininterrumpido más grande al norte de la Amazonía, almacena una cantidad enorme de carbono.

Un proyecto de Rainforest Alliance llamado Pago por Servicios Ambientales en la Reserva de la Biosfera Maya, también conocido como "GuateCarbón", intenta conservar los bosques, evitar las emisiones causadas por la deforestación y proporcionar fuentes adicionales de ingresos para las comunidades forestales. Aunque inició hace apenas dos años, el proyecto ya ha logrado un avance sustancial en involucrar a las comunidades y enseñar a los residentes acerca de la fijación y los créditos de carbono, ayudándoles a definir quién tiene derechos de propiedad sobre el carbono y la línea base de emisiones por deforestación. GuateCarbón es uno de cuatro proyectos REDD (Reducción de Emisiones de la Deforestación y la Degradación de Bosques) en Guatemala, que buscan generar reducciones de emisiones de carbón que puedan ser monitoreadas, verificadas y reportadas.

Contactos:
Omar Samayoa osamayoa@ra.org
Rainforest Alliance www.rainforest-alliance.org

Extraído y editado de:
http://www.eco-index.org/ambien-tema/2010/november_10_02_spanish.html