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El fracaso de las negociaciones en Durban acelera el inicio de la catástrofe climática

Las negociaciones de clima de la ONU, que culminaron el 11 de diciembre de 2011, en Durban fueron un fracaso al socavar aún más el ya defectuoso sistema multilateral inadecuado que se supone debe servir para abordar la crisis climática, afirmó Amigos de la Tierra Internacional. Los países desarrollados no se comprometieron a reducir sus emisiones en forma drástica, algo que se necesita urgentemente; y retrocedieron en los compromisos previos para resolver la crisis climática.

El resultado de las negociaciones de Durban, catalogadas por algunos como un retroceso, de hecho significó:

  • Que no hubo avance en acciones justas y vinculantes para reducir emisiones.
  • No hubo avance en el fondo para el clima, que se necesita urgentemente.
  • Aumentó la probabilidad de una mayor expansión de las falsas soluciones como el comercio de carbono.

La destrucción del marco internacional legalmente vinculante para lograr acción para el clima sobre la base de la ciencia y la equidad.

Aunque los países en desarrollo ofrecieron resistencia a las propuestas destructivas que estaban sobre la mesa en Durban, el resultado final de Durban implica:

  • Una nueva "Plataforma de Durban" que demorará una década la acción para el clima. En lugar de implementar la hoja de ruta existente, ambiciosa y equitativa acordada en Bali hace cuatro años, en Durban se acordó un nuevo proceso para lanzar negociaciones para un nuevo tratado.
  • Un considerable debilitamiento del Protocolo de Kioto. El Protocolo de Kioto es el único marco internacional legalmente vinculante para que los países desarrollados reduzcan sus emisiones. Estos países son responsables del 75% de las emisiones en la atmósfera, a pesar de albergar tan sólo el 15% de la población mundial. El segundo período de compromiso del Protocolo de Kioto no ha sido formalmente acordado y solamente cubriría a la Unión Europa y a algunos otros países desarrollados.
  • Metas insuficientes de reducción de los gases de efecto invernadero. Estas promesas insuficientes de hecho implican que probablemente habrá un aumento neto de emisiones de ahora a 2020.
  • El traspaso de la carga de acción climática a los países en desarrollo que son los que menos han contribuido al calentamiento global. Además de disponer de menos recursos para combatirlo, ahora se enfrentan a la carga adicional de tener que llevar a cabo acciones de mitigación tanto de emisiones como de pobreza.
  • No hubo ningún avance en el nuevo fondo público adicional, tan necesario para medidas de acción y adaptación al clima en los países desarrollados para proteger a las comunidades vulnerables a los impactos climáticos. El Fondo Verde para el Clima fue aprobado pero carece de dinero e incluye una disposición de que podría permitir a las empresas multinacionales y actores financieros privados que accedieran directamente al fondo.
  • Aumento de la probabilidad de nuevas oportunidades para el comercio de carbono. Esta es una falsa solución a la crisis climática, y provoca la inacción en cuanto al clima, genera acaparamiento de tierra y desplaza a comunidades. Además podría contribuir a otra crisis financiera mundial.