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  • Murcia, D.M. 2012. La naturaleza con derechos: un recorrido por el derecho internacional de los derechos humanos, del ambiente y del desarrollo. Instituto de Estudios Ecologistas del Tercer Mundo – Ecuador y Universidad El Bosque – Colombia. Quito, Ecuador. 132 p.
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La naturaleza con derechos: un recorrido por el derecho internacional de los derechos humanos, del ambiente y del desarrollo.

EXTRAÍDO Y EDITADO DE LA INTRODUCCIÓN

La declaración de Estocolmo de 1972 marcó una línea de pensamiento a la que todo derecho del medio ambiente responde y se cristaliza en por lo menos dos ideas fundamentales. La primera, que la humanidad es la especie más importante del planeta. La segunda, que sólo alcanzaremos nuestro bienestar a través del desarrollo, aunque la degradación ambiental sea intrínseca a él.

Pero el concepto de desarrollo ubica a la naturaleza dentro del ejercicio del derecho inalienable de los pueblos, fraccionando la dimensión sistémica o ecológica de la naturaleza, conforme los retazos del mapa político planetario y consecuentemente otorgando a los Estados un derecho de propiedad sobre ella, con sus facultades inherentes de disfrute, uso, pero también de abuso.

Este concepto tiene implícitas jerarquías que conllevan pautas de segregación, exclusión y silenciamiento de formas de concebir la relación entre la humanidad y la naturaleza diferentes a la impuesta en los centros de toma de decisión del poder capital global. Con las segregaciones raciales, geográficas y económicas, las potencias han consolidado el poder sobre los pueblos, los territorios y los recursos naturales de los países de las periferias.

El espíritu que anima la Constitución ecuatoriana del 2008 rompe precisamente con la escisión histórica entre la humanidad y su entorno al reconocer a la naturaleza o Pachamama como sujeto y atribuirle derechos, en el marco de un nuevo modelo de comprensión del desarrollo: el Sumak Kawsay, que según su preámbulo solo puede alcanzarse “en diversidad y armonía con la naturaleza”. El primer volumen de la serie sobre derechos de la naturaleza, que hoy estamos presentando, va a ubicar estos derechos en el marco más amplio del derecho internacional de los derechos humanos, del ambiente y del desarrollo.

En la primera parte, situamos a la naturaleza y sus derechos precisamente en la lógica del régimen del Buen Vivir o Sumak Kawsay a fin de ubicar la temática en el modelo epistemológico adecuado para la comprensión de los derechos y de las prestaciones correlativas de los Estados.

En la segunda parte ofrecemos una recopilación de los instrumentos internacionales hito en materia de medio ambiente, desarrollo y derechos humanos, que permiten observar las transformaciones del derecho internacional hasta llegar al reconocimiento de la naturaleza como sujeto y de dotarla de derechos en la Constitución ecuatoriana del 2008 y luego en la legislación boliviana.

De los instrumentos internacionales que aquí presentamos no podemos afirmar que sean evolutivos o que sigan un patrón de favorecimiento cronológico a la comprensión de la naturaleza desde su valor intrínseco o no utilitario. Los instrumentos son a veces retardatarios y nos proponemos ser críticos de las cláusulas que consideramos provenientes de ese modelo de pensamiento, que desdeña a la naturaleza y al bienestar humano basado en la armonía con ella. Pero, también nos proponemos resaltar aquellas cláusulas y consideraciones que han permitido fortalecer la vocación hacia esa armonía y el reconocimiento de la naturaleza como sujeto.

En la tercera parte del documento aportamos elementos para la comprensión del reconocimiento de la naturaleza como sujeto, y esbozamos otros para delinear o caracterizar sus derechos y las obligaciones y deberes correlativos de los Estados y de los particulares, teniendo como referente los estándares del derecho internacional de los derechos humanos.

Confiamos en que este documento, que funda una línea editorial del Instituto de Estudios Ecologistas del Tercer Mundo, pueda servir a las personas, colectividades y particularmente, a los funcionarios públicos de todo orden a fortalecer su comprensión de la naturaleza como sujeto y consecuentemente a comprometerse con la protección de sus derechos.

Saludamos que la Facultad de Derecho de la Universidad El Bosque de Colombia se haya sumado a la producción de este primer volumen, constituyendo un ejemplo esperanzador de la superación de la restringida visión positivista del derecho y de la vida que ha caracterizado la academia jurídica latinoamericana.