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  • Fernández-Baca, J.C. y Martin, A.S. 2007. Pueblos indígenas y gestión de áreas protegidas. Serie Innovaciones para la Conservación del Programa Parques en Peligro. The Nature Conservancy. Arlington, VA, USA. 20p.
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Pueblos indígenas y gestión de áreas protegidas

Extraído y editado de la Introducción

En América Latina se estima que la superficie sobre la cual los pueblos indígenas tienen derechos legales adquiridos o en proceso de adjudicación, es casi diez veces superior a la superficie de todas las áreas protegidas existentes en la Región. Asimismo, muchas de estas áreas naturales protegidas han sido creadas sobre territorios ancestrales indígenas o en regiones que históricamente han sido una fuente de subsistencia de poblaciones indígenas. En la mayoría de los casos estas áreas fueron creadas sin el consentimiento previo de los habitantes locales.

Actualmente la corriente de opinión mayoritaria entre los conservacionistas es que las poblaciones locales son sus aliadas naturales frente a los procesos modernos de ocupación territorial, que amenazan tanto la biodiversidad como los medios de subsistencia y tradiciones de los pueblos indígenas. Este punto de vista considera a las áreas protegidas como promotoras del desarrollo local, toda vez que brindan sustento a las poblaciones locales. Asimismo, considera que los pobladores locales, que tienen fuertes lazos con la tierra, como es el caso de los pueblos indígenas, son los mejores aliados de la conservación, puesto que tienen una dilatada permanencia en los territorios que habitan, y las alteraciones que producen en su entorno son mucho menores que los impactos ambientales generados por otros grupos sociales. Por lo general los pueblos indígenas están conscientes de la relación de dependencia entre su modo de vida y la conservación de los servicios que proveen sus ecosistemas.

Sin embargo, también existe el argumento contrario de que la conservación de la biodiversidad no siempre es compatible con el desarrollo económico y que las áreas protegidas privan a las comunidades nativas del acceso a tierras y recursos, sin brindarles compensación o medios de subsistencia alternativos. En todo caso subsiste la pregunta de si las áreas protegidas contribuyen al alivio de la pobreza o si por el contrario hacen que las condiciones sociales y económicas locales sean más difíciles debido a que limitan el acceso a los recursos naturales. Es más, existe la percepción de que los conservacionistas y los pueblos indígenas tienen agendas muy diferentes, puesto que los pueblos indígenas tienen como prioridad proteger y legalizar sus territorios para su propio uso, mientras que para los conservacionistas la prioridad es establecer áreas protegidas que de ser posible no tengan presencia humana. Si es que llegan a incluir a los pueblos indígenas en sus planes de manejo, sólo los toman en cuenta como un medio para un fin y no un fin en sí mismo.

Pero lo cierto es que durante los últimos años las organizaciones de conservación han venido incrementando su trabajo con los pueblos indígenas alrededor del mundo, reconociendo que la conservación efectiva no es posible sin la participación efectiva de la gente que vive en el lugar.

El objetivo de este boletín es revisar algunos principios que han sido adoptados por diferentes organizaciones de conservación que pueden guiar hacia la consecución de la meta arriba expuesta. El contenido del boletín se complementa con experiencias recogidas en áreas protegidas de América Latina y el Caribe, que han recibido el apoyo de The Nature Conservancy a través del programa Parques en Peligro.